Fenin pide que la tecnología sanitaria quede exenta de cualquier arancel

Byjuliogarcia

3 de abril de 2025

La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) ha solicitado que la tecnología sanitaria quede exenta de cualquier arancel ante la nueva política arancelaria anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En un comunicado, Fenin ha manifestado su preocupación por las consecuencias que estas medidas podrían tener en el acceso de los pacientes a productos esenciales para su diagnóstico, cuidado y calidad de vida.

Fenin subraya que la tecnología sanitaria es un elemento clave en la atención médica y, como tal, debe quedar exenta de cualquier arancel. «La aplicación de estas medidas podría afectar gravemente la seguridad de los pacientes, la continuidad asistencial y la competitividad del sector. Además, se verían impactadas las materias primas, accesorios y componentes necesarios para su fabricación y distribución», subraya esta Federación.

En opinión de esta organización, el incremento de costes derivados de los aranceles podría poner en riesgo el acceso de los pacientes a la tecnología sanitaria que necesitan, generando desigualdades y obstaculizando la eficiencia del sistema de salud.

La preocupación de Fenin es compartida por las principales asociaciones del sector en Europa, Medtech Europe y COCIR, que han trasladado a la Comisión Europea su inquietud por los efectos adversos que los aranceles podrían tener en la cadena de suministro y distribución.

En este contexto, Fenin ha participado este jueves en la reunión convocada en La Moncloa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a otros representantes del tejido productivo, para abordar la amenaza que suponen estas políticas arancelarias. Durante el encuentro, la Federación reiteró su disposición a colaborar con el Ejecutivo, proporcionando datos sobre el impacto de estas medidas y ofreciendo su apoyo institucional para encontrar soluciones que protejan a los pacientes y al sector sanitario.

Fenin insiste en la necesidad de mantener la tecnología sanitaria fuera del alcance de los aranceles y continuar trabajando en una regulación que garantice la sostenibilidad del sistema de salud y la competitividad de la industria en España y Europa.