Un estudio de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos ha descubierto que una mayor exposición a la contaminación del aire a largo plazo está relacionada con mayores riesgos de coágulos sanguíneos que pueden ocurrir en las venas profundas, que, si no se tratan, pueden bloquear el flujo sanguíneo y causar complicaciones graves, incluso la muerte.